La Campaña de este año de Manos Unidas está centrada en la promoción de la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer, se celebra con el lema: “No hay justicia sin igualdad”. La causa de la justicia nos apremia. Sólo el reconocimiento de la igual dignidad del hombre y la mujer nos permitirá construir un mundo más justo y el pleno desarrollo de todos. Manos Unidas quiere ser una llamada a la conciencia de la sociedad para que colabore en la defensa del desarrollo integral de cada persona y de todos sus derechos, gravemente conculcados en un mundo donde muchas mujeres son víctimas de la violencia, son objeto de explotación económica, carecen de libertad, de capacidad para tomar las mismas decisiones que el hombre o de ser titular de los mismos bienes. En esta situación, la educación juega un papel clave para acabar con las desigualdades. No podemos olvidar que dos terceras partes de las personas analfabetas del mundo son mujeres, lo cual les impide afrontar su vida en pie de igualdad con los hombres
Mostrando entradas con la etiqueta Manos Unidas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Manos Unidas. Mostrar todas las entradas
domingo, 24 de febrero de 2013
miércoles, 11 de julio de 2012
La salud, derecho de todos: ¡Actúa!

Aunque se me pasó publicar esta entrada en febrero, mes en el que se centra la campaña de Manos Unidas. No quiero dejar de presentaros la campaña de este año.La salud, derecho de todos: ¡Actúa! En esta campaña, Manos Unidas nos recuerda la especial incidencia que enfermedades como el sida, el paludismo y la tuberculosis tienen entre los colectivos más pobres de la Tierra. Todos tenemos derecho a la salud, Los más pobres, también.
El lema hace referencia al Objetivo 6 del Milenio: combatir el VIH/sida, el paludismo (malaria) y otras enfermedades, y “quiere ser –afirma Manos Unidas– un llamamiento en pro del desarrollo integral de cada persona y del desarrollo solidario de la humanidad, desde un enfoque integral de la promoción de la salud y de las condiciones básicas de vida de las personas”.
En el cartel de la campaña vemos un estetoscopio, como símbolo de la prevención en la salud, unido a la representación gráfica de la tierra. Su autor, Manuel Sayar Costales, quiere subrayar con él la idea de que “el objetivo de la detención y reducción de las graves enfermedades que azotan a las zonas del mundo menos favorecidas ha de ser el resultado de un proyecto común de toda la sociedad. Una sociedad solidaria basada en el apoyo y la cooperación de cada individuo.
sábado, 12 de febrero de 2011
Su mañana es hoy
En este año que ahora empieza, Manos Unidas lanza una nueva Campaña, la número LII, centrada en el cuarto Objetivo del Milenio: reducir la mortalidad infantil, es decir, luchar, con todos los medios a nuestro alcance, para evitar que enfermen y mueran los niños menores de cinco años.Se estima que, cada minuto, nueve niños mueren por razones estrechamente relacionadas con la desnutrición, el hambre y la pobreza. Al filo de esta nueva Campaña nos preguntamos: ¿qué ha pasado en los diez años que han transcurrido desde que 189 Estados comprometieron su lucha por la consecución de estos ocho objetivos?
El último informe de Naciones Unidas sobre el cumplimiento de los Objetivos del Milenio (2010), indica que, en algunos aspectos, la situación de los niños ha mejorado. Así, por ejemplo, se han incrementado las tasas de vacunación contra enfermedades que, como el sarampión, segaban miles y miles de vidas; se van adoptando medidas preventivas y terapéuticas contra el VIH/sida; el suministro de nutrientes para evitar, a corto plazo, la desnutrición infantil, está siendo efectivo; hay campañas para promover la lactancia desde el primer día de vida y su prolongación al menos durante seis meses…
Y, así, un etcétera breve y exiguo comparado con la tarea que el mundo tiene ante sí, dada la gravedad del problema: se nos están muriendo más de 1.000 niños, menores de cinco años, cada hora, y la mayoría de estas muertes tiene lugar durante el primer mes de vida; el porcentaje de bebés que no consiguen sobrevivir a su primer mes de vida es altísimo, debido también a causas relacionadas con el embarazo y el parto y la incapacidad de las madres para superarlas.
El mañana de cada niño y niña empieza nueve meses antes de dejar el seno materno y encontrarse con su otro mundo, el nido familiar, el más adecuado para su gestación y supervivencia. La existencia de un contexto familiar armonioso y capaz de garantizar a sus miembros su propia subsistencia es decisiva para la vida de los niños y de toda la sociedad.
Acabamos de cerrar un año envuelto en crisis, son muchas y estrechamente relacionadas, pero la que, de hecho, ocupa a nuestros gobiernos es la crisis económica. Las cantidades de dinero invertidas en los denominados rescates financieros son de una elocuencia que estremece, comparadas con lo que se ha invertido en erradicar el hambre y la pobreza.
Ante esta situación y testigos, como somos, de las necesidades que siguen interpelándonos, afirmar que el mañana de los niños es hoy implica tomar en serio la vulnerabilidad de su vida. Hace dos décadas, la OMS y el UNICEF han elaborado la estrategia AIEPI, Atención Integrada a las Enfermedades de la Infancia. Las causas de las enfermedades y de las muertes de los niños menores de cinco años son múltiples e interrelacionadas. Las soluciones deben serlo también.
Hace ya más de cincuenta años que Manos Unidas le declaró la guerra al hambre y a la pobreza, como raíces de las muchas causas por las que mueren los niños; y, en consecuencia, viene creando soluciones con proyectos integrales de desarrollo. Necesitamos que más y más manos se unan en esta tarea.
viernes, 12 de febrero de 2010
Contra el hambre, defiende la Tierra
En esta etapa de crisis y cambio globales, el Papa Benedicto XVI se pregunta: “¿cómo no evocar la crisis alimentaria y el cambio climático, que dificultan todavía más el acceso a los alimentos y al agua a los habitantes de las regiones más pobres del planeta?”
El cambio climático no es un tema nuevo en la agenda internacional; desde finales del siglo pasado hay estudios científicos, reuniones y congresos que denuncian la cada vez más alarmante situación.
Las cuestiones del cambio climático nos obligan a formar una nueva conciencia sobre el estado de nuestro planeta, porque la crisis global en que nos encontramos es consecuencia de un modelo de desarrollo insostenible. Estamos haciendo un mal uso de sus recursos y alterando el equilibrio del ecosistema y del clima, que son un bien común, un don de Dios para todos, que debe protegerse para las generaciones presentes y futuras.
El desarrollo “sostenible” es aquel que satisface las necesidades del presente, sin poner en peligro la capacidad de futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades. La búsqueda del “bien común” es competencia de todos, de los gobiernos y la sociedad civil. Un proverbio chino señala que: “una generación planta un árbol y la siguiente disfruta su sombra”. Se necesitan respuestas urgentes que defiendan los derechos de los más pobres y de las nuevas generaciones de manera sostenible.
jueves, 5 de febrero de 2009
Combatir el hambre, proyecto de todos
Hace 50 años, lanzaba manos Unidas su primera campaña bajo el lema: “Declaramos la guerra al hambre”. Cincuenta años después, Manos Unidas sigue manteniendo la misma esperanza de que el mundo pueda verse libre, por fin, de la más terrible lacra, el hambre.Algunas cosas han cambiado: hay más conciencia de lo que pasa en el mundo, más sentido de la responsabilidad y más preocupación por crear un futuro mejor. Hay otras cosas que, no sólo no han avanzado, sino que han ido a peor. Hay más hambrientos que hace algunos años, 923 millones según el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). También ha aumentado la brecha entre pobres y ricos en muchos lugares de la tierra, lo que provoca una violencia latente y el crecimiento de las migraciones forzosas, en condiciones de gran riesgo para las personas.
Manos Unidas aboga por un desarrollo en el que las personas sean protagonistas de su propio crecimiento. Algunas veces, no se ha conseguido romper el círculo terrible de la pobreza que condena a vivir miserablemente a tantos millones de hermanos y hermanas nuestros. Manos Unidas ha centrado su trabajo en colaborar para mejorar las condiciones de vida, conseguir que esas personas puedan avanzar en sus comunidades, de modo que protagonicen un cambio para toda la sociedad. La pobreza no es un azar inevitable. Depende de nosotros el que las cosas puedan suceder de otra manera.
Nuestros gobiernos y los que administran los pueblos del Sur tienen que ser conmovidos y movidos por nuestras propuestas. Si todos pedimos los cambios y estamos dispuestos a cambiar también nosotros, con un consumo más sostenible y solidario y un modo de vida más austero y responsable, seguro que conseguiremos un presente y un futuro distintos y mejores para todos.
Este sigue siendo el compromiso de Manos Unidas: “Combatir el hambre, proyecto de todos”.
El próximo viernes 6 de febrero (Día del ayuno voluntario) a las 18:00 en los salones parroquiales charla de Mª Jesús Arija Garcia,“Entre todos/as, podemos” y el domingo 7 Eucaristía de Manos Unidas, para más información visitar el blog de Manos Unidas de Rociana
sábado, 9 de febrero de 2008
Madres sanas derecho y esperanza
Este domingo es el día de Manos Unidas, bajo el lema “Madres sanas derecho y esperanza”, arranca la campaña XLIX.Las mujeres tienen el derecho a vivir la maternidad como una experiencia elegida, gozosa, compartida, segura para su vida y la de sus hijos.
El Objetivo del Milenio que persigue mejorar la salud materna establece la meta de reducir, en tres cuartas partes, la tasa de mortalidad materna, para el año 2015. Las muertes, lesiones y discapacidades relacionadas con el embarazo son los problemas más desatendidos del mundo. Casi se considera un asunto que concierne únicamente a las mujeres que, tradicionalmente, ha preocupado poco a hombres y gobiernos y en el que se han invertido escasos recursos.
Sin embargo, las mujeres se ocupan, en general, cuidar la salud de los miembros de la familia, especialmente de los que no se valen por sí mismos (niños, enfermos, los afectados por alguna discapacidad, ancianos) y del cuidado del hogar. Todo esto es especialmente cierto en los países del Sur. Por ello, la salud materna es un factor esencial en todos los objetivos de reducción de la pobreza y promoción del desarrollo.
Ya este viernes 8 de febrero se celebraba el Día del Ayuno Voluntario, en la que se invita a los españoles a movilizarse a favor de los millones de personas para quienes comer no es una cuestión de horario ni de apetencia, sino un ejercicio diario de supervivencia, para esos más de 800 millones de personas pasan hambre en nuestro próspero mundo
sábado, 10 de febrero de 2007
Manos Unidas
MANIFIESTO 2007
Este año, una vez cumplido el trienio dedicado a los desafíos de la globalización, Manos Unidas abre un ciclo nuevo de campañas centrado en los Objetivos de Desarrollo del Milenio. En septiembre de 2000, al final de la Cumbre del Milenio, celebrada en Nueva York, 189 Estados miembros de las Naciones Unidas suscribieron la Declaración del Milenio. Los compromisos asumidos se plasmaron en una lista de ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM),cuya finalidad es erradicar el hambre y la pobreza y mejorar la educación, la salud, la situación de las mujeres y el medio ambiente para el año 2015.
LOGRAR LA EDUCACIÓN PRIMARIA UNIVERSAL
El lema escogido por Manos Unidas para la XLVIII Campaña resulta elocuente: Sabes leer, ellos no. Podemos cambiarlo. Lema que nos hará reflexionar sobre el derecho universal a la educación y la importancia de la educación Primaria en la erradicación de la pobreza. Como el Papa Pablo VI, Manos Unidas cree que “la alfabetización es para el hombre un factor primordial de integración social y enriquecimiento personal, mientras que para la sociedad es un instrumento privilegiado de progreso económico y de desarrollo” . La finalidad y el sentido de la educación es el hombre mismo, que se desarrolla, se perfecciona y se convierte así en protagonista de su propio desarrollo y del desarrollo de los demás. Porque el ser humano tiene el derecho y el deber, en libertad, de desarrollarse como persona en todas las facetas de su vida personal y social. De esa dignidad fluyen los Derechos Humanos, así como la igualdad esencial entre todos los hombres, compatible con su diversidad, porque el hombre es imagen de Dios.
130 MILLONES DE NIÑOS SIN ESCOLARIZAR
Cómo no interpelarnos, en conciencia, por la situación del mundo respecto a este reto de la educación universal y la alfabetización. Es un derecho proclamado en el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y reiterado en convenciones y declaraciones sobre los Derechos del Niño en años posteriores, así como desarrollado en la Doctrina Social de la Iglesia. Los datos se muestran contundentes: hay más de 130 millones de niños en edad escolar de primaria que, al no poder asistir a la escuela, se ven privados de ejercer ese derecho. Hay muchas razones que se lo impiden, pero, en la mayoría de los casos, se trata de niños de hogares pobres, cuyas madres, con frecuencia, tampoco han recibido educación formal, o peor, pertenecen a poblaciones indígenas o grupos minoritarios; es una cadena de desigualdad que se prolonga a través de las generaciones. La relación entre pobreza y asistencia a la escuela es innegable. El caso de las niñas es especial. Que los niños no vayan a la escuela es una grave pérdida para ellos y la sociedad, pero si no van las niñas la pérdida tiene mayores consecuencias. Las mujeres que han recibido educación tienen mayores oportunidades económicas, participan más activamente en la vida pública y cuando son madres tienen menos hijos, más sanos y con más probabilidad de ir a la escuela. Como dice un proverbio africano, “educar a un niño es educar a una persona, educar a una niña es educar a una familia”.
SE PUEDE COSTEARLA ELIMINACIÓN DEL ANALFABETISMO
Lograr el objetivo de la enseñanza primaria universal para el 2015, según el Informe del Estado Mundial de la Infancia 2005, costaría unos 9.100 millones de dólares al año, lo que supondría menos de 100.000 millones en los años que quedan; una cifra que se puede conseguir si tenemos en cuenta que, en 2003, se invirtieron en Defensa, en todo el mundo, 956.000 millones de dólares. La reducción del 1% de los gastos militares anual podría proporcionar educación primaria a todos los niños del mundo. El Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, declara al respecto: “Las cifras dejan muy claro que el mundo sí puede costear la eliminación del analfabetismo”.
ES POSIBLE Y SE ESTÁ CONSIGUIENDO
Los proyectos que apoya y financia Manos Unidas demuestran que es posible otro mundo donde los niños y las niñas disfruten del derecho a la educación primaria universal. En el año 2005, Manos Unidas aprobó la financiación de 845 proyectos en 60 países empobrecidos. El importe fue de 44.305.687 euros y beneficiaron a 28.168.015 personas. De todos ellos, 288 eran proyectos educativos, con un importe de 12.625.532 euros y 3.716.714 beneficiarios.
Este año, una vez cumplido el trienio dedicado a los desafíos de la globalización, Manos Unidas abre un ciclo nuevo de campañas centrado en los Objetivos de Desarrollo del Milenio. En septiembre de 2000, al final de la Cumbre del Milenio, celebrada en Nueva York, 189 Estados miembros de las Naciones Unidas suscribieron la Declaración del Milenio. Los compromisos asumidos se plasmaron en una lista de ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM),cuya finalidad es erradicar el hambre y la pobreza y mejorar la educación, la salud, la situación de las mujeres y el medio ambiente para el año 2015. LOGRAR LA EDUCACIÓN PRIMARIA UNIVERSAL
El lema escogido por Manos Unidas para la XLVIII Campaña resulta elocuente: Sabes leer, ellos no. Podemos cambiarlo. Lema que nos hará reflexionar sobre el derecho universal a la educación y la importancia de la educación Primaria en la erradicación de la pobreza. Como el Papa Pablo VI, Manos Unidas cree que “la alfabetización es para el hombre un factor primordial de integración social y enriquecimiento personal, mientras que para la sociedad es un instrumento privilegiado de progreso económico y de desarrollo” . La finalidad y el sentido de la educación es el hombre mismo, que se desarrolla, se perfecciona y se convierte así en protagonista de su propio desarrollo y del desarrollo de los demás. Porque el ser humano tiene el derecho y el deber, en libertad, de desarrollarse como persona en todas las facetas de su vida personal y social. De esa dignidad fluyen los Derechos Humanos, así como la igualdad esencial entre todos los hombres, compatible con su diversidad, porque el hombre es imagen de Dios.
130 MILLONES DE NIÑOS SIN ESCOLARIZAR
Cómo no interpelarnos, en conciencia, por la situación del mundo respecto a este reto de la educación universal y la alfabetización. Es un derecho proclamado en el artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y reiterado en convenciones y declaraciones sobre los Derechos del Niño en años posteriores, así como desarrollado en la Doctrina Social de la Iglesia. Los datos se muestran contundentes: hay más de 130 millones de niños en edad escolar de primaria que, al no poder asistir a la escuela, se ven privados de ejercer ese derecho. Hay muchas razones que se lo impiden, pero, en la mayoría de los casos, se trata de niños de hogares pobres, cuyas madres, con frecuencia, tampoco han recibido educación formal, o peor, pertenecen a poblaciones indígenas o grupos minoritarios; es una cadena de desigualdad que se prolonga a través de las generaciones. La relación entre pobreza y asistencia a la escuela es innegable. El caso de las niñas es especial. Que los niños no vayan a la escuela es una grave pérdida para ellos y la sociedad, pero si no van las niñas la pérdida tiene mayores consecuencias. Las mujeres que han recibido educación tienen mayores oportunidades económicas, participan más activamente en la vida pública y cuando son madres tienen menos hijos, más sanos y con más probabilidad de ir a la escuela. Como dice un proverbio africano, “educar a un niño es educar a una persona, educar a una niña es educar a una familia”.
SE PUEDE COSTEARLA ELIMINACIÓN DEL ANALFABETISMO
Lograr el objetivo de la enseñanza primaria universal para el 2015, según el Informe del Estado Mundial de la Infancia 2005, costaría unos 9.100 millones de dólares al año, lo que supondría menos de 100.000 millones en los años que quedan; una cifra que se puede conseguir si tenemos en cuenta que, en 2003, se invirtieron en Defensa, en todo el mundo, 956.000 millones de dólares. La reducción del 1% de los gastos militares anual podría proporcionar educación primaria a todos los niños del mundo. El Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, declara al respecto: “Las cifras dejan muy claro que el mundo sí puede costear la eliminación del analfabetismo”.
ES POSIBLE Y SE ESTÁ CONSIGUIENDO
Los proyectos que apoya y financia Manos Unidas demuestran que es posible otro mundo donde los niños y las niñas disfruten del derecho a la educación primaria universal. En el año 2005, Manos Unidas aprobó la financiación de 845 proyectos en 60 países empobrecidos. El importe fue de 44.305.687 euros y beneficiaron a 28.168.015 personas. De todos ellos, 288 eran proyectos educativos, con un importe de 12.625.532 euros y 3.716.714 beneficiarios.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)