Ya apurando el mes de agosto y próximos a la festividad de Ntra. Sra. del Socorro, el fruto de la parra espera a que sea recogido en la bodega, pero antes un brindis con un catavino es una buena forma de abrir esta feria que nos ha deparado. Y digo apurando el mes, porque en esta ocasión el día del patrón San Bartolomé cayó en lunes antes de feria. De esta manera el miércoles 26, se inauguraba la feria con un pregón a cargo de Manuel López López en la caseta municipal centrado en las efemérides que se conmemoran: el 25 aniversario de la creación de la escuela infantil “El Principito” y el 50 aniversario de la denominación Rociana “del Condado”.
Una feria en la que se ha notado menor asistencia los primeros días, ha visto muchos desertores que este año no han dado el paseillo por la feria, pero no por ello se ha notado la famosa crisis pues las casetas seguían saturadas y comer, prácticamente hemos comido como siempre. Y es que en eso somos especialistas.
No seremos como otras muchas ferias de Andalucía en la que los cantares, toque de guitarra o incluso el del tamborilero suenen, pero a la hora de estar con los amigos o los compadres de toda la vida, nos gusta que no nos falta de na a la hora de beber y ni una mijilla a la hora de comer, pese a que se presenten ¡los que faltaban! Nunca les faltará esa última copa o espuela, pues somos así de natural, nada industrial para compartir con los demás estos 5 días en la gloria.
En cuanto al tema de actuaciones, no ha estado nada mal en la caseta jóven. Las actuaciones de este año han sido las de Nolasco, Los Rebujitos (muy buenos) e incluso destaco la actuación de Sweet un grupo latino con temas famosos de reggaeton y batuca.
En cuanto a la estética destacamos que este año más que el farolillo y sobre todo las flores de papel han abundado el techo de cañizo. Quizás sea motivado por el poco interés que desde algunos años ha despertado los premios que el ayuntamiento daba y digo daba, porque este año los premios no han aparecido. Afortunadamente otras casetas si mantinen esto de poner flores de papel como las alrededor de 19000 que cada año visten el techo de la caseta del casino. Este año todas blancas pero con algunos adornos del color de la bandera nacional.
Pese a todo, nuestra feria está abierta a todo el personal. Ya sean de la Jet Set, gente rociera, zarandajas, del Betis o incluso vikingos venidos del norte de Europa. Nadie se tiene por que quedar el último de la fila, detrás de la reja o del burlaero observando o en su casa aburrido jugando al parchís. Nuestra feria es para tod@s.