miércoles, 14 de enero de 2009

La historia se repite

Siempre se ha tachado nuestro pueblo de muy conformista y quizás en parte sea cierto, pero lo que no hay duda es que cuando quiere algo pone todo su empeño. Es por ello por lo que en varias ocasiones se echó a la calle para pedir un servicio digno de urgencias las 24 horas.
La última de estas manifestaciones fue la ocurrida el 2 de julio de 2006 que derivó en un segundo corte de la autopista A-49 en plena operación salida del verano. En esta manifestación no autorizada en la que participaron cerca de un millar de rocianeros, derivó en el procesamiento de 10 personas, cogidas como cabeza de turco. A esta manifestación, le precedió otro corte en la autopista, en la carretera que une Almonte-Rociana-Bonares y varias manifestaciones en Huelva y Sevilla. Tras celebrarse el juicio en el que los acusados fueron arropados por unos 400 vecinos bajo el lema “yo también estuve en la autopista”, se ha dictado sentencia absolviendo a los acusados de los 22 meses de prisión que pedía el fiscal y condenándolos únicamente a pagar 90 euros.
Esas movilizaciones fueron históricas, jamás se había conocido que la gente se manifestara para pedir algo que consideraban justo para el pueblo, pero recabando en la historia de Rociana, he encontrado un episodio de similares características y con el mismo final.
Corría el año 1673, el Gobierno de Rociana presiona sobre Niebla para obtener para sí y en exclusiva, los aprovechamientos de los Baldíos denominados Vaqueriza, Vera del Rosal y Vera de Pedro Cano y tal presión fue apoyada masivamente por el vecindario, guiado por el Gobierno Municipal o viceversa. La resulta fue una tala importante de la dehesa Vaqueriza y Vera del Rosal. El asunto llegó al Concejo Real denunciado por Niebla; Rociana pierde el pleito pero consigue un indulto real para los vecinos acusados y procesados por tales graves hechos.
Algo parecido se repetiría un siglo después, en los años 1770 a 1774. Tenemos nuevamente noticias de ciertas revueltas sociales en Rociana, apoyadas por un gobierno munici­pal que se planta en desobediencia civil ante Niebla, nuevamente la necesidad de tierras labrantías inquieta al vecindario. El Corregi­dor de Niebla en 1770 era natural de Rociana y se inhibe con precaución del asunto pero de todas formas es destituido por el Duque. El pleito -esta vez extrajudicial- se resuelve a favor de Rociana y se obtiene de Niebla una concordia para que los vecinos lugareños pudiesen sembrar las tierras de Pedro Cano y Rosal.
Ahí tenéis unos ejemplos de como se repite la historia

2 comentarios:

Marijolamejo dijo...

Te vuelvo a decir lo mismo, tu y yo debemos de cambiarnos los estudios!

Juanela dijo...

Es ciero Juan , nuestro pueblo cuando quiere algo hacemos todo lo este en nuestra y somos capaces de mover carros y carretas!!
Bss