sábado, 12 de febrero de 2011

Su mañana es hoy



En este año que ahora empieza, Manos Unidas lanza una nueva Campaña, la número LII, centrada en el cuarto Objetivo del Milenio: reducir la mortalidad infantil, es decir, luchar, con todos los medios a nuestro alcance, para evitar que enfermen y mueran los niños menores de cinco años.

Se estima que, cada minuto, nueve niños mueren por razones estrechamente relacionadas con la desnutrición, el hambre y la pobreza. Al filo de esta nueva Campaña nos preguntamos: ¿qué ha pasado en los diez años que han transcurrido desde que 189 Estados comprometieron su lucha por la consecución de estos ocho objetivos?

El último informe de Naciones Unidas sobre el cumplimiento de los Objetivos del Milenio (2010), indica que, en algunos aspectos, la situación de los niños ha mejorado. Así, por ejemplo, se han incrementado las tasas de vacunación contra enfermedades que, como el sarampión, segaban miles y miles de vidas; se van adoptando medidas preventivas y terapéuticas contra el VIH/sida; el suministro de nutrientes para evitar, a corto plazo, la desnutrición infantil, está siendo efectivo; hay campañas para promover la lactancia desde el primer día de vida y su prolongación al menos durante seis meses…

Y, así, un etcétera breve y exiguo comparado con la tarea que el mundo tiene ante sí, dada la gravedad del problema: se nos están muriendo más de 1.000 niños, menores de cinco años, cada hora, y la mayoría de estas muertes tiene lugar durante el primer mes de vida; el porcentaje de bebés que no consiguen sobrevivir a su primer mes de vida es altísimo, debido también a causas relacionadas con el embarazo y el parto y la incapacidad de las madres para superarlas.

El mañana de cada niño y niña empieza nueve meses antes de dejar el seno materno y encontrarse con su otro mundo, el nido familiar, el más adecuado para su gestación y supervivencia. La existencia de un contexto familiar armonioso y capaz de garantizar a sus miembros su propia subsistencia es decisiva para la vida de los niños y de toda la sociedad.

Acabamos de cerrar un año envuelto en crisis, son muchas y estrechamente relacionadas, pero la que, de hecho, ocupa a nuestros gobiernos es la crisis económica. Las cantidades de dinero invertidas en los denominados rescates financieros son de una elocuencia que estremece, comparadas con lo que se ha invertido en erradicar el hambre y la pobreza.

Ante esta situación y testigos, como somos, de las necesidades que siguen interpelándonos, afirmar que el mañana de los niños es hoy implica tomar en serio la vulnerabilidad de su vida. Hace dos décadas, la OMS y el UNICEF han elaborado la estrategia AIEPI, Atención Integrada a las Enfermedades de la Infancia. Las causas de las enfermedades y de las muertes de los niños menores de cinco años son múltiples e interrelacionadas. Las soluciones deben serlo también.

Hace ya más de cincuenta años que Manos Unidas le declaró la guerra al hambre y a la pobreza, como raíces de las muchas causas por las que mueren los niños; y, en consecuencia, viene creando soluciones con proyectos integrales de desarrollo. Necesitamos que más y más manos se unan en esta tarea.

1 comentario:

leo dijo...

Gracias, Callejuelo, por tu información, espero poder ir.
Un abrazo.