viernes, 6 de marzo de 2009

Los pilares de la tierra y el Camino de Santiago

En poco menos de un mes, me he leido la novela de Ken Follett Los pilares de la Tierra, escrita en 1989. Ya sabía de su existencia, pero me resistía a leer un libro tan extenso. No obstante cuando lo comencé me fascinó y enganchó. Esta novela histórica y ficticia a la vez está ambientada en la Inglaterra de la Edad Media, en concreto en el siglo XII, durante un periodo de guerra civil conocido como la Anarquía inglesa, entre el hundimiento del White Ship y el asesinato del arzobispo Thomas Becket. De esto me enteré cuando terminó el libro, es decir, hay algunos sucesos que se cuentan y algunos personajes como este arzobispo que en realidad existieron.

La novela describe la vida de sus personajes que gira en torno a la construcción de la catedral de Kingsbridge. Aparece el desarrollo de la arquitectura gótica a partir de su precursora, la arquitectura románica y las vicisitudes del priorato de Kingsbridge.
En 2007, apareció la segunda parte, Un mundo sin fin, un libro que espero devorar en cuanto lo tenga en mis manos.

Como curiosidad también se recrea en esta novela la peregrinación a Santiago de Compostela desde Francia a España. Curiosamente hace unas semanas estuve en una exposición en Córdoba titulada “Europa fue camino”, donde recrea el auge del camino de Santiago en la Edad Media. Fue muy curioso para mi, porque pude visualizar todas las escenas que me había imaginado en la novela. Desde los scriptorium (1) ,escritorios de las bibliotecas, donde los monjes hacían copias de los libros; los diversos caminos de Santiago por Europa (2), ruta que siguió algunos de los personajes de la novela; la vara del peregrino con la concha(3); los puestos de los mercados (4, 5,6), me recuerda a ese mercado que se organizó en Kingsbridge cada domingo con herramientas, frutas, carne de caza, instrumentos musicales, zapatería. Aparecen unos zuecos que incluso en la novela se mencionan cuando uno de los personajes le dan unos viejos zuecos para el camino. Pero lo que más me llamó la atención fue la construcción de un templo; aparecía las grúas para elevar las piedras y la talla de éstas (7), la construcción de arcos de medio punto (8, 9), las humildes camas que daban al peregrino (10) o la importancia de los productos naturales en las boticas (11). Una de las cosas que también impresiona es el final del recorrido en la que en un reducido espacio pero mediante un juego de espejos recrea un gran templo con sus columnas (12).

Si tenéis la oportunidad de visitarlo, hasta el 22 de marzo en el paseo de la Victoria de Córdoba, merece la pena.
















2 comentarios:

Marijolamejo dijo...

Pos ya sabes, a por la segunda parte. Cuando la tata se lo termine, te lo llevas que engancha igual o más ke el primero!

Juanela dijo...

Yo me lo quiero leer, todo el mundo habla super bien de el!!!! En cuanto termine lo q estoy leyendo, te lo pido prestado!!