viernes, 9 de febrero de 2007

Ya huele a elecciones



Ya huele a elecciones, y no precisamente me refiero a las del día 18 de febrero en la que se ratificará el seguro SI, que casi todos ansían; sino a las que más nos influye: las elecciones municipales. Esas que se celebran cada 4 años y que coincide con un “sospechoso” levantamiento de calles y nuevos edificios. Que así, da la sensación como si las subvenciones necesitaran de 4 años para que las concedan o bien la meten en la hucha para después gastarlo en el mejor momento. Con años como este, da gusto. Por eso propongo que las elecciones sea como mucho cada 2 años.

Un ejemplo lo vemos en todo el centro de nuestro pueblo, que hay que ver en que estado está las plazas, parece como si hubieran tirado una bomba en todo el centro. Llegó la proximidad de las elecciones y nos enteramos todos, que las plazas se tenían que arreglar. La plaza de España le hacia bastante falta, pues desde que se hizo por los años 50 no se había retocado y la verdad, es que bien que la hicieron, porque precisamente ha durado algo más de 50 años. Todo lo contrario a la otra, que en unos 15 años, hemos visto la plaza de la Constitución reformada en 3 ocasiones. Pero a esta plaza parece como si le tuvieran manía, porque cuando la reformaron en 1992, no hacía ninguna falta (al igual que ahora). Destrozaron una plaza preciosa con sus dibujos a modo de mosaico, sus resbaladeros por el que han pasado todos los culos de Rociana desde mi generación hacía atrás. Todo eso lo sustituyeron por una triste y “neocateta” plaza de baldosas grises no se si de color o de suciedad, unos bancos de los que todos huíamos (sobre todo si los de la plaza de España estaban libres), unas farolas que afortunadamente tuvieron que quitar porque más feas no podían ser. La arquitecta mucho gusto arquitectónico, valga la redundancia, no tenía la pobre. Y junto a esa remodelación pusieron las famosas palmeritas, que bien que la criticamos en su momento y que después de aguantar tantos años tan feas y mustias, ahora que se ponen esbeltas se la quieren llevar. En fin, cuestión de gustos lo de sustituirlas por naranjos. Y lo dicho, de nuevo quieren modificarla para volverla a ese “supuesto esplendor” que tenía en su origen. Aunque creo que podría haber aguantado un poco más con una pequeña remodelación sobre todo del mobiliario urbano, porque no es plan de quitar por quitar, lo que otros quitaron en su momento.
Haber si por lo menos, las obras acaban cuanto antes sobre todo por el engorro que supone el tenerlas así, que con el aspecto que presentan ahora, si llega el verano y siguen así, habrá que aprovecharlas para poner la huerta. Saludos

4 comentarios:

abel dijo...

Estoy de acuerdo contigo Juan, las elecciones deberían ser cada dos años como mucho...

La Criticona dijo...

Bueno, todo sea por la mejora de los rincones del pueblo, pero aún así yo creo que ha estao la cosa excasita de cosas echas, que alguien me haga un balance porque pa mi que en cuatro años no se ha echo mucho.

Hermanita de la Caridad dijo...

A mi tb m gustaría, elecciones cada 2 años, uno pa acostumbrarse a estar en la alcaldía y otro pa hacer cosas.
Buena idea lo de la huerta, así por lo menos se aprovecha.
Besos

Anónimo dijo...

Punto number one, elecciones cada dos años, no es una solución, muy inteligente, bueno, mejor dicho práctica. Si en cuatro años no da tiempo a hacer mucho, menos en dos. Pero vamos, en comparación el periodo anterior, no sé si se habrán hecho más cosas, pero sí, cosas más necesarias, y sobre todo, se ha conseguido algo que yo nunca esperaba de mi pueblo, que se manifestaran.
En cuanto a la plaza, como bien dice Juan, todo es cuestión de gusto, pero también hay que respetar el moviliario urbano y el carácter arquitectonico del conjunto urbano y sobre todo del centro. Pasa más o menos como aquí en Sevilla con la "orterá" que están haciendo en la Encarnación, en pleno centro de Sevilla, están levantado un edificio, que para nada se corresponde con el conjunto histórico que lo rodea. Pues lo mismo ha pasado con la Plaza, se rompió la homogeneidad que presentaban ambas plazas, con tolondrones de piedras, como bancos y palmeras chuchurías que no dejan ver y rompen con la maravillosa fachada del ayuntamiento y de la iglesia.
En definitiva, estoy de acuerdo con la remodelación, porque la plaza de España, tenía el pavimento muy parcheado de tantos arreglos, además según tengo entendido se va a respetar todo tal y como estaba, con las mismas balaustradas y la misma distribución. Por lo que respecta a la plaza de la Constitución, menos mal que se van a quitar los pirulos de palmeras y se va a unificar en la misma línea con la plaza de España. Y sobre todo, lo más importante, vuelve el elemento más significativo y que ha acompañado la estética monumental de nuestra plaza: los resbaladeros con sus dos bolas redondas de granito, donde todos los que hemos tenido la suerte de conocerlos y disfrutarlos, tenemos una preciosa foto de pequeños, nos hemos partido los piños o nos hemos llenao el culo de moratones, de los golpes que nos hemos dado.
En definitiva, esto no significa una vuelta al pasado,ni retroceso, ni mucho menos, esto es ser coherentes con nuestra tradición y con nuestro entorno. Marijolamejo